jueves, 2 de mayo de 2013

Premiar a nuestros hijos

Muchas veces tenemos la sensación de que nuestra hija no comprende lo que le decimos, pero muchas otras lo entiende a la perfección, o simplemente lo entiende pero no quiere hacer lo que se le dice y hace oidos sordos.

Por ejemplo, a la hora del baño, en alguna ocasión, lleva algún juguete que no se puede mojar y cuando le digo "Vamos a dejarlo aquí que no se moje", ella, sin poner ninguna pega, obedece. Otras veces, cuando le decimos que hay que irse a dormir se enfada o se pone a jugar, pintar, lo que sea con tal de no acostarse. Un día sacó unas tarjetas de figuras que tiene y empezó a clasificarlas: los circulos con los círculos, las estrellas con las estrellas...Y así...Parece que intenta hacer cosas que llamen nuestra atención para desvíar el asunto que no le interesa: dormir, en este caso.

Y tampoco nos libramos de que coja una buena rabieta porque quiere hacer algo que no le dejamos o porque no quiere hacer lo que le decimos.

Llegados a este punto, algo que nos funciona bastante bien es el tema de los premios, y parece que lo entiende. Nunca he usado castigos. Me consta que en la guardería utilizan este sistema de premios que allí consiste en ponerles un sello de Dora en la mano cuando se han portado bien. Con ella funciona cuando quieren que se quede sentada durante la hora del comedor. Aunque no siempre, pero es ver el premio y hace lo que se le dice.

En casa lo hemos incorporado durante los paseos, nunca quiere sentarse en su silleta, pero se cansa y pide que la cojas en brazos y a los 10 segundos quiere otra vez bajar y así todo el tiempo (aquí lo del porteo no funciona), así que lo que hacemos es que cuando vemos que está realmente cansada le damos el chupete y con el chupete si consiente sentarse. Decir que el chupete sólo lo usa para dormir y en este caso en que es sentarla o "morir".

Así que como esto de los premios nos está dando resultado y además demuestra que la niña si se entera de las cosas, vamos a seguir utilizándolo. No abusamos, por supuesto, sólo recurrimos a ellos en momentos puntuales. La primera opción es siempre hacerle razonar, pero con ella no es tan sencillo como parece. También hay que tener en cuenta que lo que hacemos no es comprarle algo si se porta bien, pero si motivarle un poco con alguna "tonteria". Por ejemplo, una buena idea es hacer una medalla de este tipo:
En está pagina podéis encontrar y descargar diversos modelos.

¿Usáis premios o castigos con vuestros hijos en ciertas situaciones, o creéis que es mejor no hacerlo?

Nos vemos el domingo con el post especial del Día de la Madre. ¡Buen fin de semana!

18 comentarios:

  1. Muchas gracias por la página. Con Peque todavía no puedo ni razonar ni usa el refuerzo positivo, pero ya se va viendo su carácter y me temo que vamos a tener más de una regañina. Por ejemplo, le encanta coger nos las gafas para tirarlas. Si le cogemos la mano y le decimos serios "¡eso no se hace¡" no es que ni se inmute, es que encima se ríe.
    Me temo que nos va a costar mucho hacerle razonar, así que me vendrá de perlas la página que has recomendado.
    Un beso.

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    1. a mi lo de que se ría también me pasa. Y nos desafía haciéndolo una y otra vez. Lo que sí es Bueno es no estar siempre con el no en la boca, inventar decirlo de modo positivo en plan las gafas en la mesa que se pueden romper. Es lo que me sirve a mi, por ejemplo lo que cuento del baño sí le digo "eso no se mete al agua" se enfada Pero sí se lo digo de la forma positiva lo entiende y lo hace.

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  2. Anónimo3/5/13 9:05

    Buen trabajo. Padres que premian a sus hijos e hijos que premian a sus padres. El estímulo siempre es mejor que la reprimenda porque facilita el buen hacer. Esto funciona incluso con los mayores. Y, sobre todo, el cariño derriba murallas. Enhorabuena por tu libreta. Es un premio para cuantos te leemos.:-)

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  3. Que geniales los descargables. Yo también utilizo el premio en alguna ocasión, como ahora que estamos teniendo que hacer unos ejercicios específicos porque tiene un problemilla que le ha quedado como secuela de la displasia que tuvo. No soy de castigos tampoco, creo en el refuerzo positivo como tu señalas. A ver si soy capaz de segiur gestionandolo asi cuando lleguen las rabietas (si llegan, ojalá que no) porque no me gusta la filosofía del castigo. Un beso y buen fin de semana!

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    1. Jooo...Pobrecita Anne!! Bueno con las rabietas lo mejor es hacerle poco caso y desviar el centro de atención...

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  4. Jacobo todavía es pequeño sólo tiene 2 años pero me guardo esta entrada para el futuro...me parece súper útil!!

    Un millón de gracias

    Un besito

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    1. Pues 2 años es un muy buien momento para empezar a usar los refuerzos positivos!!

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  5. Esto es genial! opino lo mismo que tu, hay que premiar la conducta cuando es buena para que la repitan y castigarla cuando es mala. Y hay que empezar a ponerlo en práctica desde pequeñitos, para que vayan aprendiendo... ;)

    ♥♥♥

    -Isabel-
    http://ellassoloquierendivertirse.blogspot.com.es/

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    1. Si!! Yo la verdad que tan pequeña no soy de castigar y no creo ni que lo entienda. Pero esto de los refuerzos positivos si que funciona!!

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  6. Es una idea estupend, a mi lo d elos castigos tampoco me gusta

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    1. Es mejor tirar por lo positivo siempre...jejee

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  7. aquí lo de los premios... ya a largo plazo, que son mayores, pero los seguimos utilizando.

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    1. Bueno yo creo que lo vuestro será ya, más bien, chantajes...jajaa

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  8. Buf, anda que no hay que tener trucos y mano izquierda... Yo estoy empezando en eso y solo llevamos un mes de vida prácticamente! :)

    Besos

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    1. Jajaja...Bueno supongo que con tu peque esto aún no va a funcionar...Fijo que se guia más por instinto: hambre o sueño...Besos

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  9. Yo estoy de acuerdo contigo: no me gustan los castigos y prefiero educar en ppsitivo. Pero creo que es muy importante el matiz que señalas, la recompensa debe ser algo puntual y no usar el regalito para todo. Una entrada muy útil.

    Besitos

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  10. Nosotros también somos de premios, jejeje, y en determinadas ocasiones sólo nos funciona los chantajillos. Cuando no quiere comer, le digo que si se come todo, le doy una sorpresita o un trocito de chocolate (que es su pasión), y con eso lo consigo todo...jajaja. No es que los chantajes sean demasiado buenos, pero estos considero que tampoco son tan malos, no?? El mayor ya va entendiendo todo y normalmente es más fácil dialogar y hacerle entender las cosas y sino, hacemos tratos y al día de hoy nos funciona.

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