Mostrando entradas con la etiqueta intervención. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta intervención. Mostrar todas las entradas

viernes, 12 de abril de 2013

Diagnostico vs Intervención


Cuando comento que mi hija tiene TGD o TEA, mucha gente se sorprende de que tengamos ya un diagnóstico, siendo ella tan pequeña...Y quizás, yo no me he expresado todo lo bien que debería. Así que voy a intentar explicaros, todo lo brevemente que pueda, que es exactamente lo que hay.

Ya os he contado que alrededor del año nos preocupaba que la niña no respondiera a su nombre y no hiciera mucho caso a las personas en general, fue entonces cuando empezamos a consultar a su pediatra sin obtener resultado alguno...Finalmente acudimos al EOEP de At. Temprana, allí evaluaron a la niña y nos informaron de que tenía un retraso en el desarrollo, sin más, es decir que su evolución no correspondía con un niño de su edad. Nos dejaron muy claro que era fundamental intervenir...¿Intervenir? Si: básicamente, definir un conjunto de acciones a llevar a cabo para potenciar el desarrollo de la niña. En nuestro caso, terapia de comunicación y lenguaje e inclusión en una Escuela Infantil. Paralelamente a esta “intervención” debíamos visitar a una serie de especialistas para realizar pruebas e ir descartando problemas físicos.


En Atención Temprana nos incidieron mucho en que lo importante no era tener un diagnóstico: un nombre a lo que le pasaba, pero si cercar las posibles causas de su comportamiento para proceder de la manera más adecuada. Otra de las cosas que nos dijeron fue que teníamos una gran ventaja:  la niña era muy pequeña (16 meses) y en estos casos cuanto antes comience la estimulación mayor será la evolución...Vamos, que había que ponerse en marcha inmediatamente y lo que iba a recibir la niña en ningún caso sería negativo, puesto que si al final resultaba ser un simple “retraso madurativo” pues eso que ya llevaba por delante.

En cuanto al diagnostico,  los especialistas que le han visto y hecho pruebas  han dictado el suyo, no es algo definitivo porque la niña está en pleno desarrollo y nadie sabe hasta dónde va a llegar, pero si es algo necesario para poder decidir si las terapias que recibe son las correctas y para solicitar las ayudas económicas convenientes. Por eso, yo digo que tiene un diagnóstico, porque los médicos tienen que “encuadrar” en algo sus síntomas para saber por dónde tirar, y al final le dan un nombre pero dejando siempre claro que es muy pequeña y que el tiempo y su evolución todo lo dirán.

Los padres que tenemos niños pequeños con algún retraso en su desarrollo, no debemos agobiarnos con el tema de que nos especifiquen que tiene nuestro hijo, ya que lo importante es la intervención temprana, por eso debemos acudir a psicólogos infantiles o logopedas cuando nos encontremos con una situación así, aparte de ir a pediatras, otorrinos y neuropediatras para descartar cualquier problema físico. Tampoco debemos ver cómo algo negativo un diagnostico inicial, ya que eso cercará más el trastorno del pequeño y nos va ayudar a mejorar nuestra intervención como he dicho antes y saber si estamos en el camino correcto.

A día de hoy, mi hija lleva 9 meses de terapia (logopeda, al fin y al cabo) y 7 meses de escolarización en  guardería...En todo este tiempo ha dado un cambio muy grande: tiene lenguaje (aunque aún no es del todo comunicativo), mira a la gente desconocida, se acerca a niños conocidos y les sonríe, señala cosas y las nombra, pide cosas (aunque nos siempre de la manera más correcta), sigue las rutinas, puede comer sin necesidad de ver la tele (aunque no siempre es posible), y muchas más cosas que no voy a poner para aburriros.

Lo que quiero dejar claro con esta entrada, no sé si lo habré conseguido, es que es FUNDAMENTAL, en estos casos, la intervención temprana, actuar, movilizarnos, buscar ayuda en los profesionales especializados en estos temas, porque cuanto antes comencemos a estimular a nuestro pequeño más podremos hacer por él y su desarrollo.

Y es cierto, que en muchos casos diagnóstico e intervención van cogidos de la mano, pero se puede y se debe intervenir antes de recibir un diagnóstico sea definitivo o no. 

Espero haber aclarado algo más. Os recuerdo que podéis seguirme en Facebook y Twitter.

Muchas gracias a todos los que os pasáis por aquí y me leeis, apoyais o comentais...Para mi es una terapia estupenda ;-P


sábado, 16 de febrero de 2013

Entendiendo el Autismo

Cuando se habla de autismo, surgen siglas como TEA y TGD. Y parece haber un poco de confusión al respecto. Al menos, yo al principio me hacía un lío y por eso, se me ha ocurrido escribir esta entrada.



TGD significa Trastorno Generalizado del Desarrollo, bajo estas siglas se engloban un grupo de complejos trastornos del desarrollo del cerebro, entre los que se encuentran el TGD-tipo autista, el TGD-no especificado, el síndrome de Asperger, el síndrome de Rett y el trastorno degenerativo infantil.

Además, los tres primeros se agrupan dentro de lo que se denomina TEA: Trastornos del Espectro Autista, el más grave sería el TGD-tipo autista que se corresponde con lo que toda la vida se llamado autismo y el más leve el síndrome de Asperger.

Por eso cuando se habla de autismo muchos autores se refieren al autismo clásico y otros al espectro autista que incluye los tres trastornos que he mencionado arriba.

Además dentro de cada tipo de TEA, a cada individuo se ve afectado de una manera totalmente diferente. Es posible que dos niños con el mismo diagnóstico tengan distintos síntomas y parezcan muy diferentes entre sí.

El diagnóstico de autismo requiere la observación de ciertas características aue afectan a la conducta y al desarrollo y que los problemas se hayan manifestado antes de los tres años de edad:

(A) Sintomas sociales: Poco contacto visual, ausencia de saludos sociales ( hola y adiós) o gestos de interacción social (toma-dame) y expresión facial. El no desarrollo de relaciones con compañeros adecuados al nivel de desarrollo. No compartir intereses (mostrar, señalar o traer objetos). Falta de reciprocidad social o emocional.

(B) Dificultades en la comunicación: Retraso o ausencia de desarrollo del lenguaje oral (no compensado con gestos o mímica). En niños que ya hablan, alteración importante de la capacidad para iniciar o mantener una conversación o utilización estereotipada y repetitiva del lenguaje. Ausencia de juego realista espontáneo, variado, o de juego imitativo social propio del nivel de desarrollo

(C)Intereses restringidos: Preocupación absorbente por objetos o situaciones que resulta anormal en su intensidad o en su contenido. Obsesionarse con espejos, reflejos y sombras, por ejemplo.Le afectan bastante los cambios o siempre quiere hacer las cosas de la misma manera. Esterotipias: sacudir o girar las manos o dedos, o movimientos complejos de todo el cuerpo.Preocupación persistente por las partes de objetos. Por ejemplo, las ruedas de cualquier objeto.

Los síntomas del autismo suelen estar presentes durante toda la vida de la persona. Una persona afectada levemente puede llevar una vida normal y sólo aparentar ser algo peculiar. Una persona afectada severamente puede ser incapaz de hablar o cuidarse a sí misma. La intervención temprana puede marcar diferencias extraordinarias en el desarrollo del niño. Además, la manera en que el niño funciona en estos momentos puede ser muy distinta a la manera en que funcionará más adelante.



Existen varias razones por las cuales es importante tener un diagnóstico para cada niño con TEA. Provee información importante acerca su desarrollo y comportamiento. Puede darnos pautas para el tratamiento. Además, el diagnóstico es necesario para poder tener acceso a servicios específicos para el autismo a través de programas de intervención temprana, plaza de educación especial, concesión de minusvalía, etc.