Mostrando entradas con la etiqueta Paula. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Paula. Mostrar todas las entradas

lunes, 4 de febrero de 2013

El juego



El juego es una parte muy importante del desarrollo de los niños, sobre todo cuando son pequeños, porque es la herramienta perfecta para enseñarles cosas. 

Los niños con TGD puede que no tengan interés por ningún juego o juguete. Normalmente en las terapias que realizan estos niños (por lo menos en la de mi hija) lo que hacen es jugar, así que hasta que muestran interés por el juego es complicado estimularles. Hay que insistir, hacerlo rutinario, hasta que les atraiga. 



Cuando chiquitica tenía 18 meses  no jugaba; se dedicaba a tirar los juguetes o sí los usaba era durante unos segundos y no de manera adecuada. Nosotros, nos poníamos todas las tardes a jugar con ella ( haciéndo lo mismo que habíamos visto hacer a su terapeuta)...Era complicado: ibas detrás de ella por toda la casa enseñándole a “jugar” pero la niña prefería correr de un lado para otro. 

De repente, un día, en vez de ponerme a jugar me senté en el sofá, entonces la peque me cogió de la mano y me llevó a los juguetes para que jugara con ella...A partir de ese día cada vez ”juega mejor”.  En ese momento empezó a aparecer el juego funcional. Aún así, ella tiene a aferrarse a un objeto parte del juguete que con el que juega en ese momento y no lo suelta hasta el final del juego. Lo usa como apego pero no para jugar, es como si le diera seguridad...Aunque, últimamente, hemos conseguido que al terminar el juego se desprenda de él.

Estos son los tipos de juego, que todo niño debe desarrollar:

  • Juego interactivo:  son juegos en los que hay que interactuar con un adulto. Son de tipo motor. Esconderse y aparecer (cucú-tras) o “corre que te pillo”. Estos a mi peque le encantan.
  •  
  • Juego funcional: jugar con los objetos de forma adecuada, es decir con un coche hacerlo rodar por el suelo, en vez de darle la vuelta  girar las ruedas (estamos hablando de 18 meses), hacer torres con los cubos en vez de tirarlos...Usar los objetos de acuerdo a su funcionalidad
  •  
  • Juego recíproco: es un juego de intercambiar objetos, como puede ser tirarse una pelota o un coche y que lo devuelva
  •  
  • Juego de reglas: como su nombre indica un juego con unas reglas que hay que seguir, por ejemplo el parchís. Para esto Paula aún es pequeña
  •  
  • Juego simbólico: es el juego imaginativo. Por ejemplo jugar a las cocinitas
Paula realiza los dos primeros bastante bien y además le encanta imitar las canciones del cantajuegos. El juego recíproco también lo suele hacer, aunque en ese es más variable y se cansa enseguida.

Y hace unas semanas apareció el juego simbólico. Este ha sido un hito importantísimo en su desarrollo o así lo vemos nosotros, ya que nos hace ver que la niña tiene mucho dentro de sí. Empezó dándole de comer a su muñeca (por imitación) y después haciendo como sí comiese ella misma de un plato vacío o como sí se fuese a dormir acostándose sobre un almohadón en el suelo..Es graciosísimo verla a la vez que increible, hace tres meses ni por asomo me hubiese imaginado yo esto...

Cómo veis el juego simbólico es muy bueno, así que os dejo algunas ideas para estimular el juego simbólico:
  • Cajas de cartón grandes para meterse dentro como si fueran casas o para simular mesas o sillas
  • Teléfonos
  • Utensilios de cocina o cocinitas que venden para niños
  • Muñecos y peluches
Y vosotros, ¿Jugáis con vuestros niños?

miércoles, 23 de enero de 2013

Miércoles Mudo: Onomatopeyas





En relación con las entradas de esta semana, os muestro un encajable de Paula muy útil para estimular el lenguaje repitiendo las onomatopeyas de los animales. ¡Feliz Miércoles!



domingo, 20 de enero de 2013

Un "Picasso" en casa



Cuando mi hija era más pequeña  (alrededor de los 14-15 meses), como yo estaba en casa todo el día con ella y no la llevaba a la guardería, pensé en comprarle cosas para pasar la mañana; una de ellas fueron los típicos “plastidecor” de toda la vida...Así que, un día, cogí folios, la senté en la trona (era la única forma de mantenerla sentada) y le enseñé como hacerlo:

-¡Ale! ¡Mira que chuli! ¡Rojo!

 Y yo pintaba rayas rojas. Se entretuvo un rato viéndome hacer...

-Ahora tú, guapa....

Le doy un lápiz y pongo su manita sobre el folio, ayudándole a hacer trazos...Se resiste y acto seguido tira el lápiz al suelo. Repito la operación unas cuantas veces con el mismo resultado...¡¡Fracaso total!!

Así estuvimos durante un tiempo: intentando enseñarle, hasta que se cargó todos los lápices y no pintó nada de nada. A la vista del éxito de la operación “vamos a pintar” decidí esperar a que fuera a la guarde, a ver si por imitación con otros niños lo acababa haciendo, y así fue. 

Un día de otoño, de esos que es ya la cuarta o quinta tarde de lluvia y de encerrona en casa se me ocurrió sacar de nuevo lápices y folios y empecé a pintar...Cuál fue mi sorpresa, cuando la niña empezó a hacer lo propio pero super afanada, ¡oye! Tanto, que pintaba el folio, el suelo y todo lo que se le ponía por delante...jajaja. Era llegar a casa, buscar los colores y folios, tumbarse en el suelo y a pintar. En fin, que mi niña es una artista y Picasso se queda corto...Lo digo yo, que soy su madre,

A partir de entonces disfruta un montón pintando, hasta en la guarde me dicen que le encanta...Así que, fuimos a Ikea a comprar la típica mesa y silla de color azul que casi todo el mundo tiene. Ahora ella tiene su lugar de trabajo y ese es el único sitio donde pinta. Esto nos ayuda a que la niña esté ratos sentada, haciendo actividades más tranquilas y no sea todo un no parar, cuandoconseguimos sentarla, claro. 



Otra cosa que  le vuelve loca son los “gomets”; esas pegatinas con formas geométricas que utilizan los peques en el cole. En la guarde de Paula llevan una agenda donde cada día nos escriben lo que han hecho, el día que vi que habían “trabajado” con gomets fui a comprar unos para practicar en casa. Es buenísimo verle con el gomet en el dedo y como intenta pegarlo; después de muchos pegados y despegados entre sus deditos al final lo pega y con el índice lo repasa para que quede correctamente pegado.

Más adelante, me hice con un cuadernillo de pegatinas de la edición Susaeta sobre los animales de la granja;  tenia dibujos de lugares de la granja con espacios en blanco para ir pegando pegatinas de los animales correspondientes. Como es muy pequeña, yo le indico el sitio y le doy la pegatina del bicho correspondiente, ella lo pega y luego hacemos la onomatopeya...es muy didáctico y entretenido. Además de este cuadernillo, también tenemos otro -de pegatinas- para trabajar las partes de la cara.

Todas estas actividades, entre otras, son opciones muy buenas para realizar en días en días de lluvia, viento y frío como los de este fin de semana. Trabajamos la motricidad fina, la atención y el lenguaje. Así que, os animo a todos a practicar en casa con vuestros peques.

jueves, 17 de enero de 2013

Lo mejor del día



Chiquitica ha empezado la guardería este curso...Y la verdad, que estamos muy contentos con el resultado. A veces pienso que me gustaría verla por un agujerito, pero otras –la mayoría- me digo a mi misma que es mejor no saber, solo viendo los moratones de sus piernecitas puedo hacerme una idea.  

El primer día es duro para todos, te vas de allí pensando cuánto tardará en dejar de llorar y haciéndote mil preguntas pero con la tranquilidad de que estás haciendo lo mejor para ella. La primera semana nos contaron que, un día estando en el patio, de repente perdieron de vista a chiquitica y enseguida vieron que se había ido al lugar donde los papis dejan los carritos (yo al principio también me mosqueé, pero luego vi que el parking de cochecitos es parte del mini-patio), había buscado el suyo ( entre unos 30 ) y se había sentado con su chupete puesto, a la espera de que alguien la sacara de allí...Pobrecita...La verdad que me dio una pena...Pero bueno, al poco tiempo dejó de hacerlo y ya jugaba en el patio como los otros niños...Está claro que todo es cuestión de tiempo. 


En la guardería, chiquitica se lo pasa pipa. Hasta ahora es su padre quien la lleva y recoge; los primeros días se resistía a entrar y lloraba cuando veía a papi marchar, pero enseguida se calmaba. El momento de irse a casa es el más divertido, papá llega a el aula la llama, se agacha y abre los brazos y mi niña sonríe, se levanta y va corriendo hacia él con una felicidad infinita... Me moriría por ser yo, no lo niego, pero le ha tocado a papá. Además, ha sido testigo de  anécdotas muy graciosas: 

Un día cualquiera, papá se disponía a recogerla, entró en el aula y realizó su ritual, en ese momento una de las tutoras intentaba calmar a dos niñas que no paraban de llorar ( eran los primeros días) y al ver al papá de chiquitica que venía a “salvarla”, una de ellas se “escapó” y salió corriendo apartando a chiquitica de su camino y agarrándose a él como una lapa...Esa pensó “con tal de que me saquen de aquí”...

Otro día, al llegar a la guardería, se encontraban todos los niños de su clase tumbados en el suelo en un momento de “relajación” ¿Paula también? Qué raro...Si, si, ella también, aunque resistiéndose a más no poder y con la mano de la “profe” puesta en su espalda para que evitar que se levantase...¡Ah! Ahora ya me cuadra...

Con el paso de los días, Paula tuvo una adaptación completa y estupenda a la guardería: Va feliz y está aprendiendo muchas cosas. Ya nos dijeron en atención temprana que la guardería era la mejor estimulación para ella, y tenían razón; Tan positivo ha sido que pasamos de llevarla sólo por las mañanas a dejarla a comedor, y con lo mala que ha sido ella siempre para las comidas, ha mejorado considerablemente en este aspecto.  Recientemente, hemos decidido dejarla también a dormir la siesta, ya que después del comedor ella se iba a las hamacas como los otros niños (según la tutora parecía querer quedarse) y así, no le rompemos la rutina. Esto le ha venido muy bien a su mami, para poder ir a recogerla y llevarse ese abrazo con carrera, que ahora es mucho más impulsivo y cariñoso que el de hace unos meses...Y creedme, que ese momento es único y para mí es lo mejor del día.

PD: Se ha visto por la calle a los padres de chiquitica compitiendo como sí de una carrera se tratase para ver quién llega primero y recibe ese abrazo tan deseado ;-)