Hace un año más o menos, conocedora de que mi hija tenía problemas del lenguaje y nada más salir de su primera sesión de evaluación en Atención Temprana le compré un libro que había visto allí y que la logopeda había usado durante la evaluación: un libro de imágenes grandes y claras. Siempre hago esto: me fijo en los materiales que usan en cada sitio dónde vamos y los copio en casa. Al principio, la niña no le hacía mucho caso. Nosotros todos los días dedicábamos un ratito al libro..Más adelante era ella quién "pedía" a su manera que se lo enseñaramos.A día de hoy, conoce, nombra y reconoce la gran mayoría de las imágenes del libro en cuestión.
De los libros pasamos a las tarjetas, al principio compré unas "flashcard" que habían sido concebidas para enseñar español a niños ingleses, y con el uso de las mismas notamos mejoría en la niña en cuanto a la comunicación y lenguaje...Las imágenes le facilitaban mucho la comprensión y conocía mejor las cosas a través de una foto que a través de una palabra, además, era algo por lo que ella se interesaba bastante. Visto el éxito de estas tarjetas, sacamos fotos de todo: juguetes y objetos cotidianos y los usábamos como bits, bien metidos en un albúm o sueltos para ir aprendiendo palabras. Estás fotos también nos servían para anticiparle las rutinas, pero eso os lo contaré otro día.
Más adelante, empecé a hacerle nuestros propios bits: escogía un objeto y lo pegaba en un tarjetón, lo ideal es plastificarlos para que dure más, yo no he podido hacerlo con todos. Las imágenes las escogemos de revistas, fotografías o incluso por internet. También tenemos fotos de familiares y personas de su rutina plastificadas. Normalmente, le mostramos los bits caseros por temática, las primeras veces los repasamos y vamos nombrando y cuando ya los conoce bien los ponemos todos encima de la mesa y le decimos ¿Donde está el vaso?, por ejemplo , y ella señala el objeto nombrado. Otra cosa que intentamos es que la temática coincida con lo que están viendo en la guardería o en estimulación: animales, alimentos, medios de transporte, colores, emociones, acciones. Además, tenemos la suerte de que en la guardería nos pasan bits que usan ellos y nos vienen muy bien para generalizar.
Arriba os muestro algunos de nuestros bits. Esta es una de las actividades que más le gusta a la peque: "jugar" con las
tarjetas de imágenes a decir los nombres de los objetos representados
en ellas o a señalar el objeto que nosotros le nombramos en las
tarjetas.
Y vosotros, ¿utilizáis este tipo de materiales para estimular el lenguaje a vuestros peques?
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lunes, 3 de junio de 2013
martes, 22 de enero de 2013
Inicio del lenguaje
Siguiendo un poco en la línea del
post de ayer sobre el lenguaje, os voy a contar como ha surgido el de mi hija y
cuáles han sido sus primeras palabras con sentido referencial.
El otro día estábamos en el supermercado
comprando un par de cosillas rápidas. Cuando entramos Paula quiso llevar una
cesta de ruedas, así que papá se quedó con la silleta y nosotras con la
cesta...Todos contentos. A los tres minutos "chiquitica" se cansó de su cesta y
quería las cestas y carros de los demás e iba corriendo a toda velocidad por
los pasillos y yo detrás como una loca, claro...Así que, al final acabamos papá
con los dos carros y yo con la niña en
brazos para que no se nos perdiera, ya que había muchísima gente (eran los días previos a Navidad). En un momento, me acordé que andábamos cortos
de aceite así que cogí una botella; ella la sujetaba también y mientras la observaba
y empezó a decir:
-“Gagua”
Y yo: -¿Qué?
- “Gagua”
-¡Mira lo que dice, está diciendo
agua!
Y así varias veces...Nosotros
alucinábamos porque para una niña que no habla que dijese algo con semi-sentido era un gran logro....Ese mismo día,
estábamos las dos en una tienda de ropa de bebé; yo pagando y ella "revisando la tienda" y la dependienta
me dice:
- ¿Cómo se llama la nena?
-Paula, le dije.
Aunque pensé para mis adentros: “ a ver cuántas
veces la llama y la niña ni se inmuta”
Le dijo: ¡Paula! La niña a lo
suyo...¡Paula! ¿Cómo te llamas?
Y yo le digo: “No dice nada aún”
Total, la señora me ignora y repite:
“¿Te llamas Paula?” Y para mi sorpresa la niña va y dice “Palula”...Me quedé blanca.
- ¡Anda!¡ que tu madre dice no
hablas!!
Pensé para mis adentros: "Pero
serás...como te gusta dejarme mal". Aunque pienso que todo fue fruto de la
casualidad porque, como es obvio, se lo he preguntado miles de veces después y la
niña no me ha vuelto a decir ese “Palula” tan gracioso...
El caso es que las primeras
palabras con intencionalidad de Paula han sido “agua”, “bien” (ésta la suele
acompañar de aplausos), “no” y el típico "una, dos y tres". Todo a su manera, pero lo dice.
Aparte de esto, canta muchas
canciones..Como os conté aquí, pero ya de forma más entendible y repite muchas
palabras sobre imágenes: colores, formas, onomatopeyas de animales; o simplemente, por repetición, después de decírselas tú. Sin ir más
lejos, hoy mismo, se ha despedido con un claro “adiós” y moviendo su manita de su
seño de la guarde...He flipado. ;-)
lunes, 21 de enero de 2013
Mi hijo no habla. ¿Debo preocuparme?
Hay muchos padres que se preocupan porque sus hijos de entre
18 y 24 meses no hablan. Respecto al lenguaje, hay niños que lo sacan más tarde
sencillamente porque no les hace falta. Otros, tienen trastornos y conviene
tratarles y estimularles para ayudarles, este es el caso de mi hija.
¿Cómo distinguir entre una cosa y otra?
¿Tu hijo se comunica
correctamente?
- Señala objetos para pedir o para compartir (o te trae objetos para enseñártelos)
- Mira hacia el lugar donde tú señalas (no tu dedo)
- Responde a órdenes sencillas y parece entenderlas (responde a "no", o a "ven aquí")
- Responde a su nombre (Si le llamas se da la vuelta, por ejemplo)
- Tiene buen contacto ocular con la gente en general (si te encuentras con alguien por la calle, lo mira o si le hablan les mantiene la mirada, no los ignora)
Si hace estas cosas, lo normal es que simplemente sea eso, que no necesita hablar
porque ya se hace entender de otra manera
¿Comienza a
desarrollar juego simbólico?
Estos son algunos ejemplos:
- Hace cómo que conduce un coche
- Juega a las muñecas, las acuna, les da de comer, las pasea (pero no fijándose en como giran las ruedas de la silleta)
- Hace cómo que habla por teléfono
¿Cómo lleva las relaciones sociales?
- ¿Imita?, es decir, si le cantas canciones como los 5 lobitos, etc… ¿Lo repite, interacciona?
- ¿Tiene sonrisa social y reconoce a la gente? (Sonrisa social es una sonrisa devuelta, es decir si tú le sonríes te devuelve la sonrisa o sonreír cuando ve una cara conocida)
- ¿Dice hola y adiós con la manita, lanza besos, etc.?
- ¿Está tranquilo cuando hay mucha gente o gente nueva o no lo lleva bien?
- ¿Le gusta que le cojan o lo rechaza, no dejando que nadie le toque?
- ¿Hace caso a otras personas? ¿Interacciona con sus iguales o los ignora?
¿Qué le interesa?
- ¿Juega como otros niños o se obsesiona con espejos, reflejos o sombras?
- ¿Utiliza los juguetes de forma correcta o se limita a tirarlos o a girar las ruedas de los coches o cualquier objeto que gire de forma obsesiva?
- ¿Se interesa por variedad de juguetes o sólo le interesan un tipo de juguetes o de cosas y además no les da el uso debido?.
No quiere decir que si un niño presenta alguno de estos síntomas de forma aislada, tenga un trastorno, pero si además de el lenguaje y comunicación las otras áreas se encuentran afectadas, no está de más pedir consejo a un profesional, sobre todo al llegar a los 18 meses.
Cuando mi hija tenía esta edad, yo tenía muy claro que no
hacía muchas de estas cosas, por no decir casi ninguna. Llevaba ya unos meses
sospechando que algo pasaba pero su pediatra no le daba importancia e incluso
me tomaba un poco por “loca”. Por eso comenté aquí que siempre hay que hacer
caso a unos padres preocupados.
Estas consultas al pediatra se sucedieron a partir de los 12
meses y, las cosas que me hicieron a mí pensar que algo no iba bien en el desarrollo
de mi pequeña fueron estas:
- Lo más importante y lo que más nos alarmó, fue que no respondía al nombre, parecía sorda pero no lo estaba porque con otros sonidos si respondía, incluso si me ponía a cantar o le decía: “¿Y mi niña guapa?” Miraba. Pero con su nombre, como si no lo oyese. Lo que hizo realmente que nos diéramos cuenta de esto es ver a su prima 3 meses menor girar la cabeza 180 grados cada vez que la llamaban
- Tenía una capacidad de concentración increíble, podía pasarse ratos interminables concentrada en un juguete que le interesase, es decir, con música y luces de colores
- Llevábamos meses “jugando” con ella a hacer torres, al principio hacia torres de dos bloques, después dejó de hacerlo y sólo le interesaba destruirlas y tirar las piezas
- No conseguía que centrara la atención en nada, esto a su vez complicaba mucho el aprendizaje, ya que sin su atención no podía explicarle las cosas…Costaba conectar bastante con ella…Nosotros siempre hemos tenido conexión con ella, pero viéndola ahora me doy cuenta que era muy precaria…Tampoco tenía con qué comparar (primeriza total)
- A los 8 meses repetía sonidos, mamá, papá, sin sentido pero lo hacía...Dejó de hacerlo
- A los 9 meses se ponía de pie agarrándose y gateaba pero a los 12 meses aún no se había soltado; la vea muy patosa y sin miedo a nada. Me extrañaba mucho porque su desarrollo motor siempre había estado muy por encima de la media: enseguida mantuvo el cuello, sobre los 4 mese y medio se daba vuelta de boca-arriba a boca-abajo. Tardó hasta los 15 meses y medio en soltarse.
Cuando nos atendieron en atención temprana lo que más les
llamó la atención fue la falta de contacto ocular...La verdad es que en eso ha mejorado
bastante. Es importante poder establecer una buena conexión con el niño para
poder enseñarle cosas y trabajar con él. A veces, es difícil de conseguir y
entonces la estimulación se complica mucho. Por suerte, yo con mi hija lo he conseguido: me mira mucho, incluso con
cara de pilla cuando hace algo que no debe, y esa conexión que tenemos es lo que
nos facilita la tarea de enseñarle cosas nuevas cada día.
PD: No soy profesional ni especialista de estos temas, sólo
una madre que comparte sus experiencias.
Nominada para los premios Madresfera 2017. ¿Me das tu voto? Necesitas un correo válido que debes confirmar posteriormente. ¡Gracias!
domingo, 20 de enero de 2013
Un "Picasso" en casa
Cuando mi hija era más pequeña (alrededor de los 14-15 meses), como yo estaba
en casa todo el día con ella y no la llevaba a la guardería, pensé
en comprarle cosas para pasar la mañana; una de ellas fueron los típicos
“plastidecor” de toda la vida...Así que, un día, cogí folios, la senté en la trona (era
la única forma de mantenerla sentada) y le enseñé como hacerlo:
-¡Ale! ¡Mira que chuli! ¡Rojo!
Y yo pintaba rayas
rojas. Se entretuvo un rato viéndome hacer...
-Ahora tú, guapa....
Le doy un lápiz y pongo su manita sobre el folio, ayudándole
a hacer trazos...Se resiste y acto seguido tira el lápiz al suelo. Repito la
operación unas cuantas veces con el mismo resultado...¡¡Fracaso total!!
Así estuvimos durante un tiempo: intentando enseñarle, hasta
que se cargó todos los lápices y no pintó nada de nada. A la vista del éxito de
la operación “vamos a pintar” decidí esperar a que fuera a la guarde, a ver si
por imitación con otros niños lo acababa haciendo, y así fue.
Un día de otoño,
de esos que es ya la cuarta o quinta tarde de lluvia y de encerrona en casa se
me ocurrió sacar de nuevo lápices y folios y empecé a pintar...Cuál fue mi
sorpresa, cuando la niña empezó a hacer lo propio pero super afanada, ¡oye!
Tanto, que pintaba el folio, el suelo y todo lo que se le ponía por delante...jajaja.
Era llegar a casa, buscar los colores y folios, tumbarse en el suelo y a pintar. En fin, que mi niña es una artista y Picasso se queda corto...Lo digo yo, que soy su madre,
A partir de entonces disfruta un montón pintando, hasta en
la guarde me dicen que le encanta...Así que, fuimos a Ikea a comprar la típica
mesa y silla de color azul que casi todo el mundo tiene. Ahora ella tiene su
lugar de trabajo y ese es el único sitio donde pinta. Esto nos ayuda a
que la niña esté ratos sentada, haciendo actividades más tranquilas y no sea
todo un no parar, cuandoconseguimos sentarla, claro.
Otra cosa que le
vuelve loca son los “gomets”; esas pegatinas con formas geométricas que
utilizan los peques en el cole. En la guarde de Paula llevan una agenda donde
cada día nos escriben lo que han hecho, el día que vi que habían “trabajado”
con gomets fui a comprar unos para practicar en casa. Es buenísimo verle con el
gomet en el dedo y como intenta pegarlo; después de muchos pegados y despegados
entre sus deditos al final lo pega y con el índice lo repasa para que quede
correctamente pegado.
Más adelante, me hice con un cuadernillo de pegatinas de la edición Susaeta
sobre los animales de la granja; tenia dibujos
de lugares de la granja con espacios en blanco para ir pegando pegatinas de los
animales correspondientes. Como es muy pequeña, yo le indico el sitio y le doy
la pegatina del bicho correspondiente, ella lo pega y luego hacemos la
onomatopeya...es muy didáctico y entretenido. Además de este cuadernillo,
también tenemos otro -de pegatinas- para trabajar las partes de la cara.
Todas estas actividades, entre otras, son opciones muy
buenas para realizar en días en días de lluvia, viento y frío como los de este
fin de semana. Trabajamos la motricidad fina, la atención y el lenguaje. Así
que, os animo a todos a practicar en casa con vuestros peques.
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