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martes, 18 de julio de 2017

¿Cómo ayudar a los niños a tolerar la frustación?



Cuando escribí el post de por qué ser madre merecía la pena, os dije que tenía pendiente escribir sobre el tema de la frustración y los niños, así que hoy vamos a ello.

Y es que existe una tendencia en la sociedad actual, equivocada según mi punto de vista, a evitar todo tipo de sufrimiento en los niños. Claro, que a nadie le gusta ver sufrir a sus hijos, pero esto es parte de su crecimiento como persona, ya que si les damos todo lo que quieren, aunque a corto plazo parezcan felices, a largo plazo no van saber tolerar la frustración ¿Qué quiere decir eso de enseñar a nuestros hijos a tolerar la frustración?

Pues debemos enseñarles que no todo en la vida sale como nosotros queremos, no podemos controlarlo ni tenerlo todo y tampoco de forma inmediata y que de toda situación negativa se puede sacar algo en positivo, aunque sea simple experiencia para la próxima vez.

En la vida van a tener que enfrentarse a muchas situaciones en las que estarán rodeados de personas que no serán sus seres queridos y ahí es donde tendrán que sacar a relucir sus recursos, así que es un buen momento para “entrenarles” ahora que sus padres (nadie les va a querer más que nosotros) estamos a su lado.

Imagen


martes, 9 de mayo de 2017

¿Cómo gestionar el uso de pantallas en familia?



¿En familia? Pues sí, es inevitable, estamos en la era digital y nuestros hijos son nativos digitales (y casi que nosotros también) y por ello debemos aceptar este hecho y  ponernos manos a la obra desde que son bien pequeños para que ellos aprendan a hacer un uso adecuado de estos dispositivos desde el principio. 

¿Y cómo? Pues principalmente actuando de dos formas:
  • Activamente, poniendo filtros a los dispositivos y estableciendo normas de uso, y
  • Pasivamente, desde el ejemplo
¿Filtros? Sí. ¿Pero si siempre lo estoy vigilando, también? Si, y aquí te cuento las razones por las que poner un filtro y acotar el uso de  las pantallas de nuestra casa:

jueves, 13 de febrero de 2014

La elección de colegio: Necesidades y Opciones


Cuando  los niños están en su último año de guardería (para algunos primero y último), los padres andamos un tanto nerviosos…Y es que a mitad de curso nos toca tomar una importante decisión: la elección de cole. Comparto ratos de parque con algunos padres de compañeros de mi hija y la conversación vip es esa: ¿A qué cole va a ir? ¿Has mirado ya? ¿Has visitado alguno? Uff, que decisión más complicada…Si que lo es, y si tu hijo tiene necesidades especiales encontrar el mejor colegio se convierte en un reto. Las variables se multiplican y las opciones se dividen...Sólo un colegio público de la zona que nos pertenece por domicilio familiar tiene las ayudas que mi hija necesita, y además está bastante alejado de nuestra casa. Y ninguno de la zona del trabajo tiene estas ayudas: ¡Increible!

Imagen de un aula
Imagen obtenida de abc.es
Voy a intentar resumir un poco. Cuando tu peque tiene algún retraso en su desarrollo, trastorno o síndrome el equipo de valoración de atención temprana de tu comunidad valorará que necesidades va a tener en el colegio y emitirá un informe, llamado informe de escolarización, dónde indicarán los apoyos que necesitará tu hijo para su inclusión en la educación ordinaria y si necesita algún tipo de adaptación curricular.
Los apoyos educativos que puede necesitar el niño para seguir el ritmo de la clase son:

PT o Profesor de Pedagogía Terapéutica : Apoyan al niño en tareas específicas como leer, escribir...
AL o Profesor de Audición y Lenguaje: Apoyan al niño en aspectos relacionados con la comunicación y el lenuaje
ATE o Ayudante Técnico Educativo: En algunos casos, el niño necesitará un apoyo adicional para su día a día en el cole. Por ejemplo, cuando no controle esfínteres o cuando necesite ayuda para comer (no come solo o no come ciertos alimentos).

Algunos niños requieran Aula abierta que son unas aulas especiales dónde el niño recibe apoyo fuera de la clase varias horas al día. No es nuestro caso. Esto sólo lo tienen algunos coles…Lo mejor, bajo mi punto de vista, es intentar la máxima inclusión en el aula, siempre que se trate de eso: de inclusión y no de aparcamiento.

Pues bien, según las necesidades de tu hijo te darán un listado de centros que tienen los apoyos que él necesita. Tu hijo solo compite por las plazas de educación especial, que en los públicos son 2 por aula, y en caso de empate cuentan los puntos por zona, hermanos en el centro educativo, etc.

En nuestro caso, el listado de centros es escaso: de nuestra área sólo uno y lejos de casa; el resto no son de nuestra área con lo que tenemos menos posibilidades de entrar y además nos pillan bastante lejos. Aunque vivimos en ciudad pequeña, nos implica coger coche o transporte urbano. Niguno de los centros del área correspondiente al domicilio del trabajo tiene las ayudas que mi hija necesita: ¡Increible!

Nuestro problema es que requerimos comedor, dado nuestro horario laboral y que, además, a la niña le resultaría muy beneficioso. La mayoría de los centros tienen PT y AL pero muy pocos tienen ATE y estos profesionales tienen limitado el número de niños que pueden atender. Si la consejería no les manda más profesionales no podrán atender a tu hijo. Parece complicado conseguir una plaza en un público en vista de las escasas opciones que tenemos, pero en caso de conseguirla aún hay que conseguir plaza de comedor y una vez que entremos en comedor dependerá de los apoyos que haya (los ATE) en el centro que nuestra hija pueda disfrutar del comedor o no…Así que el público con comedor parece muy muy difícil.

Encontrar el cole adecuado es como encontrar la salida de un laberinto
Lo de buscar cole, me está haciendo sentir como en un laberinto sin salida...
Nos vamos a mirar concertados y aquí sorpresa: en la primera opción por cercanía no nos reciben ni para enseñarnos el centro ¿Cómo? Seguiré insistiendo pero ya me está tirando para atrás…El resto de concertados a los que hemos llamado nos reciben encantados. Y en los públicos, por supuesto, he decir que el trato es exquisito.

Todo el mundo pensará: Pues tira a por los concertados. De acuerdo, pero tampoco tengo asegurada la entrada, la mayoría están lejos y encima hay que pagar una cuota y teniendo en cuenta el gasto en terapias viene bien que salga algo gratis.

En fin, ya os contaré en que queda la cosa. Según dicen, puede que cuando salga la convocatoria haya más centros con ATE...a ver si hay suerte. Otra opción sería pedir una re-reducción de mi jornada ya reducida para encargarme yo de la comida de la niña, si es que antes no me echan del trabajo. Eso sí, asumiendo el riesgo de no pedir ATE y que mi niña no controle esfínteres el curso que viene y me pase los días haciendo visitas al centro escolar para cambiarla...Ahi si que me echan fijo. Cómo me decía una amiga, al menos nosotros disponemos de recursos para mirar la opción de un concertado ( de momento).

Esto es lo que tenemos: Una educación pública para todos. Debe ser que no he leído la letra pequeña: para todos los que no necesiten una educación o apoyo especial.

jueves, 2 de mayo de 2013

Premiar a nuestros hijos

Muchas veces tenemos la sensación de que nuestra hija no comprende lo que le decimos, pero muchas otras lo entiende a la perfección, o simplemente lo entiende pero no quiere hacer lo que se le dice y hace oidos sordos.

Por ejemplo, a la hora del baño, en alguna ocasión, lleva algún juguete que no se puede mojar y cuando le digo "Vamos a dejarlo aquí que no se moje", ella, sin poner ninguna pega, obedece. Otras veces, cuando le decimos que hay que irse a dormir se enfada o se pone a jugar, pintar, lo que sea con tal de no acostarse. Un día sacó unas tarjetas de figuras que tiene y empezó a clasificarlas: los circulos con los círculos, las estrellas con las estrellas...Y así...Parece que intenta hacer cosas que llamen nuestra atención para desvíar el asunto que no le interesa: dormir, en este caso.

Y tampoco nos libramos de que coja una buena rabieta porque quiere hacer algo que no le dejamos o porque no quiere hacer lo que le decimos.

Llegados a este punto, algo que nos funciona bastante bien es el tema de los premios, y parece que lo entiende. Nunca he usado castigos. Me consta que en la guardería utilizan este sistema de premios que allí consiste en ponerles un sello de Dora en la mano cuando se han portado bien. Con ella funciona cuando quieren que se quede sentada durante la hora del comedor. Aunque no siempre, pero es ver el premio y hace lo que se le dice.

En casa lo hemos incorporado durante los paseos, nunca quiere sentarse en su silleta, pero se cansa y pide que la cojas en brazos y a los 10 segundos quiere otra vez bajar y así todo el tiempo (aquí lo del porteo no funciona), así que lo que hacemos es que cuando vemos que está realmente cansada le damos el chupete y con el chupete si consiente sentarse. Decir que el chupete sólo lo usa para dormir y en este caso en que es sentarla o "morir".

Así que como esto de los premios nos está dando resultado y además demuestra que la niña si se entera de las cosas, vamos a seguir utilizándolo. No abusamos, por supuesto, sólo recurrimos a ellos en momentos puntuales. La primera opción es siempre hacerle razonar, pero con ella no es tan sencillo como parece. También hay que tener en cuenta que lo que hacemos no es comprarle algo si se porta bien, pero si motivarle un poco con alguna "tonteria". Por ejemplo, una buena idea es hacer una medalla de este tipo:
En está pagina podéis encontrar y descargar diversos modelos.

¿Usáis premios o castigos con vuestros hijos en ciertas situaciones, o creéis que es mejor no hacerlo?

Nos vemos el domingo con el post especial del Día de la Madre. ¡Buen fin de semana!