Desde bien pequeñita, chiquitica ha tenido un
desarrollo motor bastante normal, incluso por encima de la media: Enseguida matuvo la cabeza, se giraba de boca-arriba a boca-abajo y viceversa, se sentó, reptó, gateó y a los 9 meses
se ponía de pié ella solita con apoyo, pero a los 11 meses se estancó: no trepaba (hubiera sido el siguiente paso), no se levantaba sin apoyo y no terminaba de soltarse a andar sola...Eso sí, ¡no paraba!
Con el tiempo y cuando dimos con gente profesional, nos dijeron que tenía una
hipotonía leve, sin importancia, pero que podía ser el motivo de este ligero retraso motor.
Lo cierto es, que desde que nosotros vimos que algo ocurria, aunque desconocíamos el motivo, nos pusimos
manos a la obra siguiendo una serie de
pautas que nos fueron dando los especialistas y que ahora comparto con vosotros:
☻ En primer lugar el ñiño debe d
esenvolverse en un espacio seguro, evitando posibles peligros.
☻ Es importante el uso de un
calzado infantil adecuado: ajuste correcto del pie en el calzado, talón sujeto por debajo del tobillo, abrochamiento sobre el empeine, suela flexible con una base suficiente de apoyo de talón
☻ Evitar que el niño se siente sobre sus talones. Así, nos pasamos el día cambiandole a la postura "sentada con las piernas hacia delante", es complicado porque ella juega más cómoda con la otra, pero hay que hacerlo.
☻ Intentar que el niño
se desplace libremente por diferentes superficies (arena, superficies rugosas, tierra del campo, piscinas de bolas para niños de su edad…). Este verano a chiquitica le vinieron muy bien los largos paseos por la orilla del mar para coger "soltura"
También es muy importante para alcanzar los siguientes hitos del desarrollo motor,
fomentar:
♣ Que se
agache poniendo objetos pequeños en el suelo para que intente cogerlos (vigilando que no se los lleve a la boca). Una pelota pequeña serviría
♣ Que
transporte objetos mientras anda. Por ejemplo darle un teléfono de juguete, una pelota...Le ayudará a conseguir equilibrio
♣ Que
arrastre objetos: podemos usar sillas, cajas, carritos o el correpasillos de toda la vida. Este verano se lo pasó pipa con las sillas de plástico que todo el mundo tiene en el porche de la playa o campo, y en la guarde ha desarrollado interés por los carritos de muñecas
♣ Que se ponga
de pie sin apoyo: ofreciéndole juguetes que le gusten para animarle cuando esté sentado.Los móviles y tabletas aquí dan buen resultado, pero lo que a mi peque le ha ido muy bien para esto es el aprendizaje por imitación de sus compis de guardería
♣ Que j
uegue con pelotas para darles patadas o lanzarlas…Esto a mi niña siempre le ha gustado mucho...
Otras
cosas que podemos hacer
para estimular los aspectos motores son:
♦ Animar al niño a
subir a toboganes pequeños u otros aparatos. Somos asiduos de los parques, aunque los aparatos no siempre son pequeños.
Hay que ser "pesado"...Ir todos los días, sí se puede, y a fuerza de repetir acaba escalando y subiéndose a aparatos pequeños. Al principio le ayudamos y, poco a poco, le vamos quitando el apoyo, hasta que lo hace sin ayuda: En la guarde si que tienen aparatos pequeños y de plástico y esto lo hemos notado en casa
♦ Jugar a pasar por diferentes
circuitos, tanto en parques como en algo que construyáis
♦ No abusar de las
silletas: son cómodas pero no facilitamos el desarrollo motor del niño,
hay que dejar que se desplace por sus propios medios. Cuando tu hijo
empiece a caminar te costará sentarlo así que, aprovecha...Pero siempre de
la mano. Cuando aún no andan, hay que asegurar un espacio lo
suficientemente grande para que el niño explore
♦ Escuchar
canciones con
ritmos sencillos para que baile. Aquí el
cantajuegos es nuestro gran
aliado. Y la guarde también ha ayudado
♦ Jugar a i
mitar juegos de construcción.. En esto es ya toda una experta. Tenemos piezas de Moltó y construcciones de madera...Suele ser el primer juguete que pide
♦ Jugar a “
que te pillo ”para precisar diferentes velocidades y mayor coordinación. Con este se parte.
♦ Jugar al "
corro de la patata" o al tren provocando diferentes movimientos. El corro le encanta, y a su prima Mencía (tiene 22 meses) también, que ya hemos jugado varias veces con ella.